Esta enseñanza de nuestros hermanos es muy atractiva y tentadora porque simplifica bastante la religión: basta tener fe en Jesús y en su Palabra para ser salvos; podemos prescindir de pertenecer a una comunidad humana que muestra nuestra solidaridad con los demás.
Orar por la religion cristiana
Debemos preguntarnos seriamente si esta concepción de la Iglesia es correcta o no, si es sólo a medias.Tratemos de ver en este capítulo las diferentes concepciones de la Iglesia que nos presentan las diferentes confesiones cristianas. Porque creemos sinceramente que este es uno de los puntos clave de la triste situación de separación entre los cristianos de hoy. La intención de estas líneas no es en modo alguno ofender a nuestros hermanos cristianos de otras religiones. No es el deseo de polémica lo que nos impulsa a hacerlo, sino el amor a la verdad que todos debemos buscar, porque es ella la que nos hará libres (cf. Jn 8, 32).
Cuando hablamos aquí de las Iglesias Evangélicas, nos referimos a cristianos de varias Iglesias cuyo origen común es la Reforma del siglo XVI. De hecho, los católicos las llamamos Iglesias Protestantes (por su protesta contra la Iglesia Católica), los protestantes prefieren hablar de Iglesias Evangélicas (por su retorno radical al Evangelio).
En general, las iglesias han adoptado el concepto de la Iglesia que les legaron los grandes reformadores Lutero, Calvino y Zwinglio. Por eso sería bueno ver primero lo que sucedió en el siglo XVI.
Pero también, antes de leer este capítulo, conviene reflexionar detenidamente sobre el tema anterior: "La Iglesia que Jesús deseaba". Encontramos aquí una profunda reflexión bíblica sobre la misteriosa unión entre Jesucristo y su Iglesia; esta meditación nos ayudará a comprender que aceptar a Cristo es también aceptar a su Iglesia.
Un poco de historia de las oraciones
Al final de la Edad Media, la Iglesia Católica se encontró en una lamentable situación religiosa y moral que alcanzó hasta las más altas jerarquías eclesiásticas: la búsqueda de honores, dinero, distracciones mundanas. Y en la vida de los cristianos aparecieron prácticas y devociones religiosas dudosas.La autoridad de la Iglesia ya no se entendía como autoridad divina, y la obediencia a la Iglesia ya no se entendía como un acto de fe. El significado profundo y misterioso de la Iglesia como Cuerpo de Cristo se oscureció; ya no tuvo ningún impacto en las vidas de los cristianos. Y la imagen externa de la Iglesia, con sus grandes desviaciones humanas, llegó a confundirse con el misterio de la Iglesia.
En resumen! La situación en aquel momento era desastrosa, lo que impulsó a Lutero, con su gran preocupación pastoral, a reformar la Iglesia y, en última instancia, a romper con ella. Básicamente, Lutero tenía razón al rechazar un catolicismo que no era católico.
Los acentos de nuestros hermanos protestantes en su concepto de Iglesia
Lutero y los otros reformadores no creen que Jesús quería una sola Iglesia visible. Para ellos, la Iglesia no es una institución de salvación y de gracia. Ellos creen que es sólo a través del Evangelio y la Palabra de Dios que el Espíritu Santo provoca el acto de fe, realizando así la justificación del hombre (= salvación). En todo esto, la Iglesia sólo tiene una función secundaria: ser sierva de la Palabra.Cuando Lutero explicó el misterio de la Iglesia, hizo la famosa distinción entre la Iglesia espiritual (Iglesia invisible, con una "E" mayúscula) y la Iglesia visible (minúscula "é"). Es sobre esta distinción que, aún hoy, nuestros hermanos protestantes enfatizan sobre todo.
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